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Quiero un abogado, no un intruso

Quiero un abogado, no un intruso

No cualquier abogado puede llevar exitosamente un caso de extranjería, se requiere de mucha experiencia y conocimientos para entender el complejo mundo del Derecho de Extranjería e Inmigración. Además, hacemos énfasis en la palabra abogado, pues es la rama jurídica en España donde mayor concentración hay de intrusos, es decir, gente que comete un Delito de Intrusismo del art. 403 del Código Penal Español, al hacerse pasar por profesionales que no son. No son abogados ni han estudiado Derecho, pero sin embargo se atribuyen dichas funciones y realizan trámites para extranjeros confiando en el desconocimiento que tiene esta gran masa de personas residente en España y en la gran permisibilidad del sistema jurídico español con este tipo de conductas.

El intrusismo en Derecho de Extranjería e Inmigración en España es uno de los mayores problemas que enfrentan los extranjeros y los profesionales del Derecho. Estos intrusos no tienen ni la experiencia ni los conocimientos, ni cuentan con una póliza de seguro para poder cubrir cualquier error en el ejercicio de la profesión, como sí poseen los abogados en ejercicio que de manera obligatoria cuentan con una póliza de seguros por responsabilidad profesional. Hemos de resaltar también que los Gestores Administrativos y los Graduados Sociales también realizan una gran labor en materia de extranjería al servicio de los extranjeros en España, y que no son intrusos, sino grandes profesionales que también configuran las diferentes profesiones que pueden brindar este tipo de servicios jurídicos, entre otros.

Cuando decimos intrusos, nos referimos a ese personaje que ha surgido con el auge de los extranjeros en España, casi todos extranjeros que llevan años aquí, y que simplemente hacen trámites a extranjeros asegurando que son “expertos en extranjería”. En muchas ocasiones los extranjeros le llaman cariñosamente y por desconocimiento “abogado” y ellos ni siquiera tienen la decencia de corregirlos, sino que se quedan callados convirtiéndose en auténticos delincuentes, pues en más de una ocasión se ha condenado a personas en España como autores de un delito de Intrusismo, por no corregir a aquellos que les llaman abogado o doctor, y todo ello sumado a la realización de trámites solamente reservados para los profesionales del derecho.

Éste y muchos otros son los retos que un extranjero puede llegar a tener a la hora de realizar un procedimiento de Derecho de Extranjería e Inmigración. Desde solicitar un visado o autorizaciones de estancia, pasando por los permisos de trabajo, los procesos de reagrupación o arraigo, y finalmente los de nacionalidad, entre otros.

La compleja y abundante oleada migratoria que ha protagonizado España y la Unión Europea en los últimos 15 años ha traído como consecuencia que el sistema de justicia de cada país genere normativas especializadas en temas de extranjería e inmigración, lo que ha provocado que la práctica de la abogacía sea aún más complicada, pues no basta con conocer la ley nacional, sino que en ocasiones es necesario aplicar a un solo caso, varios preceptos legales de más de un país. Es un desafío apasionante pero muy comprometido, pues en no pocas ocasiones está en juego la estabilidad económica y emocional de toda una familia, incluso la vida, como en casos de asilo político.

Un ciudadano extranjero en España, tiene hoy en día una realidad jurídica completamente diferente que las personas nacionales. El Derecho de Extranjería e Inmigración es una materia jurídica transversal que cruza todas las ramas de la práctica del derecho tradicional, introduciendo conceptos y situaciones donde se mezclan ciudadanos extranjeros con españoles, que eran impensables para la sociedad española de hace apenas una generación. Ello exige un nuevo tipo de abogado, aquel que sepa navegar en el complejo mar de conocimientos aplicados a la justicia del extranjero.

No es lo mismo un caso por agresión física donde el autor es una persona con permiso de residencia temporal, o que carezca de una autorización de residencia, o que ya tenga la nacionalidad española.

Tampoco es igual un caso de violación a los derechos laborales de una persona extranjera con toda la documentación legal, a una que esté en situación irregular (“sin papeles”).

Estas circunstancias son desconocidas por la gran mayoría de los extranjeros, que son víctimas de la ignorancia y de las malas representaciones, y en no pocas ocasiones han de pagar condenas y resultados injustos que vulneran sus derechos, o que les impide obtener indemnizaciones cuantiosas.

Por esa razón, si eres extranjero y estás leyendo este documento, te recomendamos que si alguna vez tienes un problema legal en donde necesites la representación de un profesional del derecho, busca un abogado, comprueba que está debidamente colegiado en el Colegio de Abogados de tu ciudad, y que esté especializado en Derecho de Extranjería e Inmigración. Para ser honestos, son muy pocos los abogados ya trabajen solos o en despachos, que en verdad están 100% dedicados a esta rama del derecho. No obstante, esos pocos tienen el poder de la experiencia y años de trabajo, que les convierte en personas muy necesarias, pues verdaderamente te pueden ofrecer la garantía que necesita cualquier persona a la hora de contratar servicios jurídicos en materia de Derecho de Extranjería e Inmigración.

Si eres extranjero, sea cual sea tu caso: solicitud de nacionalidad española, arraigo familiar, demandas por despido, divorcios, casos penales, etc., todos y cada uno de ellos han de ser dirigidos por un profesional cualificado, con amplios conocimientos en Derecho de Extranjería e Inmigración, con la titulación necesaria, y debidamente colegiado en el Colegio de Abogados, pues es la única manera de asegurar que se está en buenas manos, y que si algo no va bien se pueda contar con una póliza de seguros por responsabilidad profesional, que cubra los errores que pudiera cometer el profesional.

Cómo conocer bien a tu abogado y saber que estás en buenas manos :

1- El abogado ha de estar colegiado como Abogado Ejerciente en el colegio de abogados que le corresponda según su residencia.

2- El hecho de estar colegiado implica que tiene en vigor una póliza de seguros por responsabilidad profesional que ayudaría a reparar cualquier perjuicio causado por un error profesional.

3- Siempre exíjale su número de colegiado, que está en el Carnet de Abogado que expiden los colegios de abogados.

4- Pregúntele abierta y honestamente si tiene experiencia en Derecho de Extranjería e Inmigración, si ha llevado casos similares, cuántos años lleva colegiado, si ha hecho cursos de especialización en el Colegio de Abogados o cualquier centro de estudios, por solo citar ejemplos.

Si el profesional responde satisfactoriamente a todas estas preguntas, tampoco es garantía del éxito, pero al menos será una persona en quien confiar y poder llevar a cabo el procedimiento que se necesite, con la seguridad de que empleará todos los medios profesionales a su alcance para obtener el mejor resultado posible.

Jorge Graupera  (@Jorge_Graupera)
Abogado de Legalcity 
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