Asilo por crisis climática

La Tierra se encuentra en constante cambio y muchas veces estos cambios afectan a determinadas poblaciones.  

Comenzando el 2020, el Comité de Derechos Humanos de la ONU (CCPR) resolvió que los gobiernos deben tener en cuenta las violaciones de derechos humanos causadas por la crisis climática.  

Esta resolución se debe a que la CCPR revisó el caso de Ioane Teitiota, un ciudadano de una isla del Pacífico llamada Kiribati, quien en febrero de 2016 denunció al gobierno de Nueva Zelanda ante dicho comité, ya que las autoridades de este país rechazaron su petición de asilo como “refugiado ambiental”, siendo deportado de Nueva Zelanda a Kiribati en septiembre de 2015.  

Kiribati es una nación en riesgo de convertirse en el primer país en hundirse debido al aumento del nivel del mar. Según Amnistía Internacional, la crisis climática ha dificultado el acceso al agua potable y se han enfrentado a disputas por la tierra. Teitiota argumentó que se vio obligado a emigrar con su familia a Nueva Zelanda, donde solicitó el estatus de refugiado después de que su visa expirara en 2010.  

La sentencia de la CCPR es la primera de este tipo en reconocer el derecho a solicitar refugio debido a la crisis climática, lo cual quiere decir que todos los Estados tienen la obligación de proteger a las personas de esta crisis, incluido el desplazamiento. Todo esto se basa principalmente en la protección del derecho a la vida.