¿Es delito difundir las capturas de nuestras conversaciones?

En algún momento de vuestras vidas es probable que os hayáis visto en esa típica situación de tener que enviar vuestras conversaciones desagradables a algún amigo, familiar o incluso a algún compañero de trabajo para pedir su opinión sin mala intención.    Seguramente te habrás planteado la siguiente pregunta: ¿es delito publicar capturas de una conversación de cualquier red social? La respuesta a todo esto es que depende de ciertos factores.  En el artículo 18 de la Constitución se regula el derecho al honor, intimidad y a la propia imagen. Por tanto, difundir una captura de pantalla de una conversación, aunque hayas participado en ella, se puede considerar la vulneración del derecho al honor de la persona que participa en ella.   En este caso, si se difunde algo sin el consentimiento ni conocimiento de la otra parte, puede suponer un comportamiento censurable.    Por tanto, todo dependerá del contenido de la conversación. En caso de que el chat tenga una connotación íntima o personal, es claramente que se atenta contra el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen en el que se podría solicitar una indemnización por daños y prejuicios.