¿Qué es un juicio rápido?

Un juicio rápido es un procedimiento para enjuiciar especial contemplado en la Ley de enjuiciamiento criminal cuando se dan por circunstancias concretas y específicas y pretenden acelerar el proceso judicial, en resumen, es un procedimiento para enjuiciar de forma rápida e inmediata aquellos delitos más habituales.

Los delitos que se pueden enjuiciar por el procedimiento rápido con pena privativa de libertad que no exceda de cinco años, o cualquier otra pena cuya duración no exceda de 10 años. Estos delitos se encuentran recogidos entre los artículos 795 y 803 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.  

Es condición imprescindible que el proceso penal se inicie en virtud de un atestado policial y que la Policía Judicial haya detenido a una persona y la haya puesto a disposición del Juzgado de guardia o que, aun sin detenerla, la haya citado para comparecer ante el Juzgado de guardia por tener la calidad de denunciado en el atestado policial y, además, concurra cualquiera de las circunstancias siguientes: 

    1. Que se trate de delitos flagrantes, es decir el que se estuviese cometiendo o se acabare de cometer cuando el delincuente sea sorprendido en el acto.  
  1. Que se trate de alguno de los siguientes delitos:  
  1. a) Delitos de lesiones, coacciones, amenazas o violencia física o psíquica habitual, cometidos contra las personas a que se refiere el artículo 173.2 del Código Penal.
  2. b) Delitos de hurto.
  3. c) Delitos de robo.
  4. d) Delitos de hurto y robo de uso de vehículos.
  5. e) Delitos contra la seguridad del tráfico.
  6. f) Delitos de daños referidos en el artículo 263 del Código Penal.
  7. g) Delitos contra la salud pública previstos en el artículo 368, inciso segundo, del Código Penal.
  8. h) Delitos flagrantes relativos a la propiedad intelectual e industrial previstos en los artículos 270, 273, 274y 275 del Código Penal.

 

¿Cómo puede finalizar el enjuiciamiento rápido de delitos? 

    • Celebrando el juicio, para el cual el juez convocará al acto de plenario, ante el Juzgado de lo Penal en un plazo de 15 días, las partes, testigos y peritos que correspondan.  
  • Por una sentencia de conformidad. Cuando las partes alcancen un acuerdo por el cual el acusado acepte los hechos que se le imputan y la pena propuesta, el Juez de Guardia dictará la llamada sentencia de conformidad. 
    • Procedimiento Abreviado. Si no fuese posible realizar todas las diligencias necesarias (declaración de testigos, pruebas periciales, etc.) durante el servicio de guardia, el Juez podrá acordar la continuación de la instrucción, ordenando la práctica de las diligencias que se estimen necesarias. Una vez practicadas todas las diligencias, el Juez acordará el fin de la fase de instrucción y remitirá las actuaciones al Juzgado de lo Penal para la celebración del juicio. 
  • En caso de que el delito cometido se considere una falta, se suspenderá el procedimiento y se continuará según el procedimiento de enjuiciamiento de faltas.  

En caso de impugnación de la sentencia  

  • Frente a la sentencia dictada por el Juzgado de lo Penal podrá interponerse recurso de apelación, que se sustanciará conforme a lo previsto en los artículos 790 a 792, con las siguientes especialidades: 

1.ªEl plazo para presentar el escrito de formalización será de cinco días. 

2.ªEl plazo de las demás partes para presentar escrito de alegaciones será de cinco días. 

3.ªLa sentencia habrá de dictarse dentro de los tres días siguientes a la celebración de la vista, o bien dentro de los cinco días siguientes a la recepción de las actuaciones, si no se celebrare vista. 

4.ªLa tramitación y resolución de estos recursos de apelación tendrán carácter preferente. 

  1. Respecto de las sentencias dictadas en ausencia del acusado se estará a lo dispuesto en el artículo 793.
  2. Tan pronto como la sentencia sea firme se procederá a su ejecución, conforme a las reglas generales y a las especiales del artículo 794.

 

Real Decreto de 14 de septiembre de 1882, aprobatorio de la Ley de Enjuiciamiento Criminal